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Detrás de escena

Cómo hacemos el contenido: la historia primero, la app adentro

MV

Matías Vallejos

CEO & Co-Founder

Hasta hoy no pusimos un peso en publicidad. Las 416 tareas llegaron orgánicas: por el contenido, por el boca a boca y por el buscador. No fue una elección romántica — era el único canal que podíamos pagar. Pero como todo lo que hacemos en Tegu, con el tiempo dejó de ser improvisación y se volvió método. Este es el playbook, completo.

Vender sin vender

La regla madre de todo lo que publicamos: la historia va primero, y Tegu aparece adentro de la historia — nunca como apertura, nunca como pitch.

Nadie conecta con un producto. La gente conecta con una persona y una emoción. Por eso ninguna pieza nuestra arranca con "Tegu es una app que…". Arrancan con una persona real: "Ella es…", "Él es…", "Un amigo mío…". Nombre, situación concreta, la realidad contada a través de su historia.

El producto emerge solo, como parte del relato — "pidió por la app, le llegaron tres presupuestos, aceptó el que le cerró" — nunca como lista de features. Si para explicar la app necesitás enumerar funcionalidades, la historia estaba mal elegida.

Y el cierre no es un call to action. Es propósito. "No sé si lo vamos a lograr" nos representa más que cualquier "descargá ya, link en bio". El lector saca su propia conclusión; esa conclusión vale más que un click.

Una persona carga la historia

Un refinamiento que nos costó aprender: una sola persona lleva el peso emocional de cada pieza. Cuando nombrás a tres personas en fila, el storytelling se convierte en catálogo y la transportación narrativa se muere. Lo correcto es cargar una historia completa en una persona, y que el resto aparezca como contexto — "y hay miles como ella". Las demás historias viven en sus propias piezas.

El feed es un sistema, no inspiración

El feed de Instagram no se llena con lo que se nos ocurre ese día. Se organiza en seis pilares, cada uno con su porción:

Pilar Qué es % del feed
Marca personal Construir en público, decisiones, reflexiones del equipo 20%
Testimonios Historias reales de clientes y profesionales 20%
Historias y creatividad Storytelling, humor, piezas narrativas 15%
Noticias Hitos, prensa, números públicos 15%
Updates Qué lanzamos y qué se viene 15%
Servicios Contenido educativo sobre las categorías 15%

Tres reglas operativas sostienen el sistema:

  • Frecuencia le gana a perfección. Mejor tres posts por semana constantes que uno "perfecto" cada quince días. La cadencia es ~12 posts por mes, y se cumple.
  • Cada post tiene UN objetivo: educar, conectar o convertir. Nunca los tres a la vez. Un post que educa Y vende Y cuenta una historia no hace ninguna de las tres cosas bien.
  • Nada de fotos de stock. Personas reales, capturas reales, trabajos reales. Si no tenemos la foto, no sale el post.

Cada formato tiene su etapa

La pregunta no es "¿le hablo a un cliente o a un profesional?" sino "¿en qué etapa está esta persona?". De ahí sale qué formato usar:

  • La story capta. Pantalla completa, un mensaje, se entiende en cinco segundos. Muere en 24 horas — por eso es el formato de captación, no de archivo.
  • El post convence. Es permanente: cuando alguien duda y entra al perfil, el post de credibilidad es lo que encuentra. Se hace una vez y trabaja durante meses.
  • El highlight fideliza. Los highlights son la landing page fija debajo de la bio: cómo funciona, servicios, testimonios, preguntas. Un visitante nuevo tiene que entender qué hace Tegu en 30 segundos sin salir del perfil.

La misma persona pasa por los tres: la captás con una story, la convencés con el post, la fidelizás con los updates que muestran que esto crece.

Lo que no hacemos

La lista corta, que es la más importante:

  • No abrimos con el producto.
  • No inventamos historias ni testimonios. Reales y con permiso, o nada — la misma regla que usamos con los números de esta página.
  • No hacemos épica de founder. Lo que está frágil se cuenta frágil.
  • No usamos CTA agresivos, ni fotos de stock, ni emojis a paladas.

La métrica de fondo

El contenido no se mide en followers ni en views. Se mide en lo mismo que todo lo demás: oportunidades, respeto y confianza. Un tweet que trae un profesional que se suscribe vale más que uno que hace 100K impresiones de gente que no tiene un problema que resolver — eso ya lo aprendimos a los golpes.

Confianza que genera trabajo. El contenido es exactamente eso, contado en público.